No todo son subvenciones. Estos beneficios fiscales son permanentes: no hay que solicitarlos en un plazo, se aplican en tus impuestos y pueden ahorrarte miles de euros al año.
Resta directamente de la cuota del Impuesto sobre Sociedades hasta el 42% de tus gastos en I+D y el 12% en innovación tecnológica.
Reduce un 60% la tributación de los ingresos que obtienes al ceder o explotar patentes, software registrado y otros intangibles fruto de tu I+D.
Si contratas de forma indefinida a ciertos colectivos, te ahorras una cantidad fija cada mes en las cotizaciones a la Seguridad Social, durante años.
Deduce entre 9.000 y 12.000 € en el Impuesto sobre Sociedades por cada persona con discapacidad en que aumentes tu plantilla media.
Si no repartes tus beneficios y refuerzas los fondos propios de la empresa, puedes reducir tu base imponible un 20% (más si aumentas plantilla).
Si tu cifra de negocios es inferior a 10 millones de euros, accedes a un paquete de ventajas en el Impuesto sobre Sociedades: amortización acelerada, reserva de nivelación y tipo reducido.
Las empresas emergentes certificadas tributan al 15% en el Impuesto sobre Sociedades, pueden aplazar el pago y ofrecer stock options con mejor fiscalidad.
Información orientativa con base en la normativa estatal vigente. Las cifras y requisitos pueden variar según tu caso o la normativa foral; confírmalo con tu asesor fiscal.